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Muelas del juicio

Las muelas del juicio  son los últimos dientes en desarrollarse y aparecer en la boca. Suelen erupcionar entre los 17 y los 25 años, una etapa de la vida en la que, según la tradición, una persona ha alcanzado una mayor madurez o «juicio», de ahí su nombre.

Sin embargo, no todas las personas experimentan el crecimiento de estas muelas; algunas nunca las desarrollan, mientras que otras pueden tener solo una o dos. Pero vamos a ir por partes.

Muelas del juicio

¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio son los terceros molares situados en la parte posterior de la boca, tanto en la parte superior como en la inferior. A diferencia de otros dientes, las muelas del juicio a menudo no tienen suficiente espacio para erupcionar correctamente, lo que puede llevar a diversas complicaciones.
Estas posiciones anormales pueden causar dolor, infección y otros problemas dentales, lo que a menudo hace necesaria su extracción.

Cuando estas muelas no pueden crecer adecuadamente debido a la falta de espacio, se denominan muelas del juicio impactadas. Una muela del juicio impactada puede crecer en diferentes direcciones:

En ángulo hacia el segundo molar.

En ángulo hacia la parte posterior de la boca.

En ángulo recto, «recostada» contra el hueso maxilar.

Verticalmente, pero atrapada dentro del maxilar.

¿Cuándo debemos extraer las muelas del juicio?

La extracción de las muelas del juicio es un procedimiento común que se realiza cuando estas muelas causan problemas o se prevé que puedan causarlos en el futuro. Se suele recomendar la extracción en los siguientes casos:

¿Cómo es el proceso para quitar las muelas del juicio?

La extracción de las muelas del juicio puede variar en complejidad dependiendo de cómo están posicionadas y si han erupcionado completamente o no. Existen tres tipos principales de extracción:

  • Extracción simple: Se realiza cuando la muela ha erupcionado completamente y el odontólogo puede extraerla fácilmente. Este procedimiento es relativamente sencillo y, a menudo, no requiere suturas.
  • Extracción con semi cirugía: Se lleva a cabo cuando la muela ha erupcionado parcialmente. En este caso, se realiza una pequeña cirugía para extraer la muela por completo.
  • Extracción con cirugía: Es necesaria cuando la muela está totalmente impactada dentro del hueso. Se hace una incisión en la encía y, en ocasiones, se retira el hueso que cubre la muela antes de extraerla en partes.

Procedimiento de extracción

El procedimiento de extracción de una muela del juicio comienza con la aplicación de anestesia para asegurar que el paciente no sienta dolor durante la intervención. Dependiendo de la complejidad de la extracción y del nivel de ansiedad del paciente, se pueden utilizar diferentes tipos de anestesia:

Anestesia local

 Se aplica una inyección para adormecer el área alrededor de la muela.

Anestesia de sedación

Se administra vía intravenosa para inhibir el nivel de consciencia del paciente durante el procedimiento.

Anestesia general

Se utiliza en casos especiales, donde el paciente pierde completamente el conocimiento.

Una vez que la anestesia ha hecho efecto, el dentista o cirujano oral procederá a:

  1. Hacer una incisión en el tejido de las encías.
  2. Retirar el hueso que bloquea el acceso a la raíz de la muela.
  3. Dividir la muela en secciones si es necesario para facilitar su extracción.
  4. Extraer la muela.
  5. Limpiar el área de la extracción para eliminar restos de diente o hueso.
  6. Coser la herida, si es necesario.
  7. Colocar una gasa para controlar el sangrado y ayudar a formar un coágulo sanguíneo.

El tiempo de duración de la extracción puede variar desde unos pocos minutos hasta una hora, dependiendo de la complejidad del caso.

Postoperatorio tras la extracción de muelas del juicio

La fase postoperatoria tras la extracción de las muelas del juicio es crucial para una recuperación adecuada y sin complicaciones. A continuación, detallamos los cuidados y recomendaciones más importantes para esta etapa:

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Primeras 24 Horas

  • Control del sangrado: Es normal que haya algo de sangrado durante las primeras 24 horas. Se recomienda morder suavemente una gasa colocada sobre la herida durante aproximadamente 20-30 minutos. Esto ayuda a formar un coágulo sanguíneo que es esencial para la curación.
  • Alivio del dolor: El dolor postoperatorio se maneja con analgésicos recetados por el dentista. También se pueden utilizar analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno. La aplicación de hielo en la cara cerca de la zona de la extracción durante las primeras horas ayuda a reducir la hinchazón y el dolor.
  • Inflamación: Es común experimentar hinchazón en las mejillas y, en algunos casos, hematomas. La inflamación suele alcanzar su punto máximo entre 24 y 48 horas después de la cirugía y empieza a disminuir gradualmente. Aplicar una bolsa de hielo intermitentemente puede ayudar a controlar la inflamación.
  • Reposo: Es recomendable descansar y evitar actividades físicas intensas que puedan desestabilizar el coágulo sanguíneo.

Primeros Días

  • Higiene oral: En las primeras 24 horas, evita cepillarte los dientes, enjuagarte la boca o utilizar enjuague bucal. Pasado este tiempo, puedes empezar a cepillarte los dientes, pero con cuidado especial alrededor de la herida. Enjuágate suavemente con agua tibia y sal cada dos horas y después de las comidas para mantener la zona limpia y prevenir infecciones.
  • Dieta: Mantén una dieta blanda y evita alimentos sólidos, calientes, picantes o duros durante los primeros días. Alimentos como yogur, compota de manzana y purés son opciones adecuadas. Además, asegúrate de beber mucha agua, pero evita las bebidas alcohólicas, gaseosas, calientes y no uses pajillas para beber, ya que la acción de succión puede desplazar el coágulo sanguíneo.
  • Actividades cotidianas: Aunque puedes reanudar actividades cotidianas ligeras al día siguiente de la cirugía, evita los esfuerzos físicos y el ejercicio intenso durante al menos una semana.
  • Posición al dormir: Mantén la cabeza elevada con almohadas mientras duermes para reducir la inflamación.

Cuidados Adicionales

  • Evita fumar y consumir alcohol: El consumo de tabaco y alcohol puede retrasar la cicatrización y aumentar el riesgo de complicaciones. No fumes al menos durante 72 horas y evita el alcohol durante la primera semana.
  • Enjuagues bucales: A partir del segundo día, puedes hacer enjuagues con agua tibia y sal para mantener la herida limpia y facilitar la cicatrización. Evita los enjuagues agresivos que puedan perturbar el área afectada.
  • Control de infecciones: Sigue al pie de la letra las indicaciones del dentista sobre los antibióticos y otros medicamentos para prevenir infecciones y controlar el dolor.
  • Revisión de los puntos: Si te han puesto puntos, estos pueden ser reabsorbibles y disolverse por sí mismos en unas pocas semanas. Si no es el caso, necesitarás una cita para que te los retiren.
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Posibles Complicaciones

A pesar de seguir los cuidados postoperatorios, pueden surgir complicaciones como: infecciones, alveolitis seca (inflamación del alvéolo dental), daño a nervios cercanos o dientes adyacentes, y sangrado prolongado.

Si experimentas síntomas como fiebre, dolor intenso que no mejora con los analgésicos, o un sangrado excesivo que no cesa, debes contactar a tu dentista inmediatamente.

Si estás experimentando dolores que crees que están relacionados con las muelas del juicio puedes solicitar una cita ahora en Ponce & Carpintero como tu dentista en Sevilla de confianza. Te asesoraremos y tomaremos la mejor solución para tu caso específico garantizando que no vuelvas a experimentar molestias ni dolores.

Preguntas Frecuentes sobre Muelas del Juicio

Las muelas del juicio incluidas no siempre causan síntomas, pero cuando se infectan, pueden presentar una serie de síntomas que varían en intensidad. Los signos más comunes de una infección en la muela del juicio incluyen:

  • Encías enrojecidas o hinchadas: Inflamación visible y enrojecimiento en la zona alrededor de la muela afectada.
  • Encías sensibles o sangrantes: Sensibilidad al tacto y sangrado al cepillarse los dientes o al comer.
  • Dolor en la mandíbula: Dolor localizado en la zona de la mandíbula, que puede extenderse a otras partes de la cara.
  • Hinchazón alrededor de la mandíbula: Notable inflamación en la mandíbula que puede ser dolorosa al tacto.
  • Molestias y dolor al masticar: Dificultad y dolor al intentar masticar alimentos.
  • Inflamación de la mejilla: La zona de la mejilla cercana a la muela infectada puede hincharse.
  • Halitosis: Mal aliento persistente, incluso después de cepillarse los dientes.
  • Sabor desagradable en la boca: Sabor metálico o desagradable en la boca debido a la infección.
  • Dificultad para abrir la boca: Rigidez y dolor al intentar abrir la boca.
  • Fiebre: En algunos casos, la infección puede causar fiebre.
  • Endurecimiento del maxilar: La zona del maxilar cerca de la muela afectada puede sentirse dura al tacto.

Las muelas del juicio frecuentemente no tienen suficiente espacio para crecer adecuadamente, lo que puede llevar a una serie de problemas:

  • Crecimiento en ángulos inadecuados: Las muelas del juicio pueden crecer en varios ángulos, incluyendo horizontalmente, lo que puede causar daño a los dientes adyacentes.
  • Muelas del juicio retenidas: Pueden quedar completamente ocultas dentro de las encías, atrapadas dentro de la mandíbula, lo que puede provocar infecciones o quistes que dañan las raíces de otros dientes o el soporte óseo.
  • Crecimiento parcial: Las muelas del juicio que crecen parcialmente pueden ser difíciles de limpiar, creando una vía para que las bacterias entren en las encías, lo que puede causar enfermedades de las encías y caries.
  • Amontonamiento de los dientes cercanos: Si no hay suficiente espacio para que crezcan, las muelas del juicio pueden empujar y amontonar los dientes cercanos, causando desalineación dental y daño a otros dientes.

Las muelas del juicio, también conocidas como cordales, generalmente emergen entre los 17 y 21 años de edad. Este rango de edad es una media estadística y puede variar considerablemente:

  • Emergencia temprana o tardía: Algunas personas pueden experimentar la aparición de las muelas del juicio antes de los 17 años o después de los 21, lo cual es completamente normal.
  • Ausencia de muelas del juicio: En algunos casos, las muelas del juicio nunca emergen. Esto se debe a un rasgo evolutivo, ya que en la actualidad estas piezas dentales tienen poca funcionalidad debido a los cambios en nuestra dieta y estilo de vida.

Entre los problemas comunes asociados con las muelas del juicio se incluyen:

  • Retención completa: Muelas del juicio que permanecen completamente ocultas dentro de las encías, lo que puede causar infecciones o quistes.
  • Crecimiento parcial: Muelas que solo emergen parcialmente, dificultando la higiene dental y aumentando el riesgo de caries e infecciones.
  • Amontonamiento dental: Falta de espacio para crecer adecuadamente, lo que puede resultar en el desplazamiento y daño de los dientes cercanos.

Estas preguntas frecuentes abordan los aspectos más comunes y preocupaciones relacionadas con las muelas del juicio, proporcionando una guía clara para entender los síntomas, posibles complicaciones y el desarrollo de estas piezas dentales.

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