Frenillo lingual: qué es, cuándo es normal y cuándo es corto
El frenillo lingual es una pequeña banda de tejido que une la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca. En la mayoría de las personas no da ningún problema, pero se calcula que entre un 4 % y un 10 % de los recién nacidos presentan algún grado de anquiloglosia (frenillo lingual corto), con ligera predominancia en varones y con frecuencia antecedentes familiares.
La forma en que este frenillo se inserta y su elasticidad pueden condicionar funciones tan cotidianas como succionar, tragar, hablar o mantener una buena higiene oral. En bebés puede dificultar la lactancia; en niños, alterar el habla o la posición de la lengua; y en adolescentes y adultos, generar tirantez, problemas de deglución o molestias al hablar durante mucho tiempo.
Cuando aparecen estas situaciones, lo razonable es pedir una valoración específica. En nuestra clínica dental en Sevilla analizamos cada caso de forma individual para determinar si el frenillo se comporta como una simple variación anatómica o si realmente está interfiriendo en la función.

¿Qué es el frenillo lingual?
Una definición correcta es decir que, el frenillo lingual es un pliegue de mucosa que se extiende desde la cara inferior de la lengua hasta el suelo de la boca. Su función principal es ayudar a estabilizar la lengua, permitiendo a la vez un movimiento adecuado para hablar, masticar, tragar y succionar.
Dentro de la boca existen otros frenillos (por ejemplo, el frenillo labial superior o el inferior), pero el frenillo lingual es el que más relación tiene con la función de la lengua. Por eso, cuando hablamos de “frenillo en la boca” como causa de problemas de lactancia o de pronunciación, casi siempre nos referimos al frenillo lingual.
Tipos de frenillo lingual
No todos los frenillos son iguales. Existen distintos tipos de frenillo lingual en función de su forma, su inserción y la limitación que generan. De forma sencilla, podemos distinguir entre un frenillo lingual normal y un frenillo lingual corto o anquiloglosia.
Frenillo lingual normal
Hablamos de frenillo lingual normal cuando la lengua puede moverse con libertad en todas las direcciones: se puede sacar más allá del borde de los labios, tocar el paladar, mover de un lado a otro y ayudar en una deglución y una masticación correctas. Aunque el frenillo pueda verse más o menos marcado, lo importante no es el aspecto, sino que no limite la función.
Frenillo lingual corto o anquiloglosia
El frenillo lingual corto, también llamado anquiloglosia, aparece cuando esa banda de tejido es demasiado corta, gruesa o se inserta muy cerca de la punta de la lengua. En estos casos, la lengua no puede elevarse ni proyectarse hacia delante con normalidad.
Desde un punto de vista práctico, cuando hablamos de frenillo lingual normal vs corto nos fijamos sobre todo en la movilidad y la función de la lengua y no tanto en la apariencia. Si la limitación funcional es clara y genera síntomas, podemos valorar la necesidad de tratamiento.

Síntomas y consecuencias de un frenillo lingual corto
Un frenillo lingual corto puede manifestarse de formas diferentes según la edad. Sus efectos van desde dificultades en la lactancia hasta alteraciones del habla, problemas en la mordida o molestias en la edad adulta.
¿Cómo saber si el frenillo lingual está limitando la lengua?
Tratamiento del frenillo lingual corto
No todos los frenillos hay que operarlos. Valoramos tratamiento cuando vemos que el frenillo interfiere de verdad en la función, por ejemplo:
La indicación no es automática: se decide caso por caso, teniendo en cuenta la edad, la intensidad de los síntomas y si existen alternativas conservadoras (ejercicios, logopedia, observación).

Frenectomía o frenulotomía: en qué consiste la intervención
Cuando el frenillo limita claramente el movimiento de la lengua y provoca síntomas, el tratamiento más habitual es la frenectomía lingual o frenulotomía.
Consiste en liberar el frenillo para que la lengua gane recorrido y pueda moverse con normalidad.
La intervención se realiza con anestesia local, suele ser rápida y el paciente se marcha a casa el mismo día. Podemos utilizar técnica convencional o láser, según el caso y el criterio del profesional.
Después es frecuente notar unas molestias leves o sensación de tirantez durante unos días, que se controlan con las pautas analgésicas y de cuidado que indicamos en consulta.
Ejercicios y logopedia tras la intervención
Cortar el frenillo es solo una parte del trabajo. Una vez liberado, la lengua tiene que aprender a usar esa nueva movilidad.
Por eso solemos recomendar:
Con estos ejercicios buscamos:
El trabajo coordinado entre la clínica dental y otros profesionales (logopeda, pediatra, etc.) aumenta las posibilidades de una recuperación estable y completa.

¿Cuándo pedir cita con el dentista?
Tiene sentido que revisemos el frenillo lingual en consulta cuando aparezcan situaciones como estas:
En Ponce & Carpintero, valoramos cada caso con calma, exploramos cómo se comporta realmente la lengua y, a partir de ahí, planteamos si basta con observar y hacer ejercicios o si es mejor proponer un tratamiento específico.
Si tienes dudas con tu bebé, tu hijo o contigo mismo, puedes pedir cita previa y venir a conocernos: la primera visita y el diagnóstico son gratuitos, y te daremos una valoración clara y un plan a seguir si es necesario.


